TRADICIÓN QUE AVIVA LA FE
Los cristianos debemos tener siempre clara la importancia que revisten las ceremonias litúrgicas que con motivo de la Semana Santa se ofician en nuestros templos católicos.
Las tradiciones religiosas de la Villa de Guaduas, al igual que las de tantos lugares que conservan estas bellas expresiones permiten avivar en los fieles los fundamentos de la fe católica en los días santos.
En la Villa de Guaduas la procesión de cada día se corresponde con la secuencia de los hechos históricos y las celebraciones litúrgicas de la Semana Mayor. Son toda una catequesis.
Te invitamos a peregrinar cada día y vivir con fe nuestras expresiones religiosas que hoy son reconocidas como patrimonio cultural inmaterial.
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LAS HERMANDADES Y COFRADÍAS
Las hermandades y cofradías que hoy hacen presencia en la Semana Santa de la Villa de Guaduas tienen sus raíces en las prácticas que emergieron en el medioevo europeo, gracias a Francisco de Asís, quien propició un acercamiento diferente a Jesús, a su carácter humano expresado desde su nacimiento hasta su pasión y muerte en la cruz.
Hasta entonces, la devoción de los fieles se fijaba preponderantemente en la concepción divina de Jesús. La influencia de los conceptos innovadores de San Francisco se extendieron por los siglos posteriores y alimentaron, más tarde, el desarrollo de imágenes que servirían para enseñar los misterios de la pasión y permitir meditar en el dolor que marcó el sacrificio de Jesús.
Las cofradías surgen con plenitud en el Siglo XVI y toman mayor protagonismo en los siglos XVII y XVIII y su presencia llega a nuestros días.
A LA SOMBRA DE UN CONVENTO
La Villa de San Miguel de las Guaduas nace al abrigo de la recoleta franciscana de Nuestra Señora de los Ángeles, otrora también llamada Convento de la Soledad, que fue levantada en la falda de la montaña, al costado norte del Camino Real, que para comienzos del Siglo XVII ya atravesaba el valle despoblado de las guaduas.
Este origen, al estilo de los muchos pueblos en Europa, que emergieron a la sombra de un castillo o un monasterio es un caso único en Colombia.
Desde su fundación, el claustro conventual irradiaba la fe y doctrina cristiana que nos trajeron los españoles y, así mismo, allí se propagaban las tradiciones que enseñaban los monjes seguidores de las reglas de San Francisco.
LA SEMANA MAYOR
El mundo cristiano abre cada año un espacio especial para conmemorar el misterio de la redención.
La pasión, muerte y resurrección de Jesucristo deben constituir el centro de atención en los días de la Semana Mayor.
Las ricas tradiciones españolas, propias para recordar los hechos bíblicos que culminan con el triunfo de la vida sobre la muerte, fueron promovidas por los frailes del Convento y acogidas por los guaduas gracias a su carisma. Ellas eran acrecentadas por los pobladores que con entusiasmo vivían sus profundas convicciones religiosas.
Las manifestaciones propias de los días santos fueron creciendo a medida que crecía la población, y hoy conservan numerosas prácticas devocionales que se fortalecieron en el periodo colonial y que tienen numerosas características heredadas particularmente de las tradiciones sevillanas.
Es allí donde tiene su origen las manifestaciones culturales que cargadas de profundo sentido religioso hoy conserva la Villa colonial. Las procesiones extienden con fervor el profundo significado de las celebraciones litúrgicas que tienen desarrollo en la catedral.
LA ATMÓSFERA QUE SE RESPIRA
Las calles empedradas del centro histórico de la Villa de Guaduas, constituyen un escenario propicio para que los desfiles procesionales que las recorren buscan transmitir fe, recogimiento y espiritualidad en los días especiales de la Semana Mayor, permitan a su vez evocar y vivenciar la historia de la religiosidad popular de una población profundamente orgullosa de su pasado.
El olor a incienso que invade las calles y esparce la refrescante brisa del valle, las imágenes suavemente mecidas por los cargueros para impregnarles vida y el retumbar de tambores y cornetas acompañados del tañir de campanas o el sonido sordo de las matracas, se unen para ofrecer una atmósfera que alimenta el espíritu y permite evidenciar el palpitar de la fe.
LA CELEBRACIÓN
Durante la SEMANA MAYOR, la Iglesia Católica celebra los más grandes misterios de la Redención, es decir: la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. La comunidad de la Villa de Guaduas lo hace con especial recogimiento y fervor.
Nuestro pueblo es rico en tradiciones que preservamos con entusiasmo, reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial, al encontrar en ellas una riqueza de valores y un valioso testimonio de fe, identidad e historia.
Damos la bienvenida a los visitantes que cada año acogemos como verdaderos hermanos en la fe, quienes vienen a compartir con nosotros las celebraciones litúrgicas y las diversas manifestaciones de religiosidad popular. Sea este un verdadero tiempo de renovación espiritual.
La solemnidad de la Semana Santa culmina con la alegre manifestación de la Resurrección de Cristo. Le invitamos a vivir y participar con devoción en los actos litúrgicos en la Catedral, acompáñenos en las procesiones nocturnas con un cirio encendido y, de manera especial, en la celebración de la Vigilia Pascual.
La Villa de San Miguel de las Guaduas te espera con fe, tradición y devoción
